Una mujer acusada de amenazar con un cuchillo a un alumno de 12 años dentro de una escuela de Alderetes deberá cumplir arresto domiciliario con monitoreo electrónico durante 47 días, mientras avanza la investigación judicial por el hecho ocurrido esta semana.

La medida fue dispuesta por una jueza tras una audiencia de control de la aprehensión, formalización de la investigación y pedido de medidas de coerción. La causa es investigada por la Unidad Fiscal Criminal I, conducida por Mariano Fernández, quien estuvo representado por el auxiliar fiscal Elías Acuña.

Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal (MPF) imputó a la mujer como presunta autora del delito de amenazas agravadas por el uso de armas en perjuicio de un menor de edad. La fiscalía había solicitado la prisión preventiva por 47 días al considerar que ese plazo era necesario para reducir los riesgos procesales y completar medidas investigativas pendientes. La defensa, en tanto, se opuso al planteo.

Finalmente, la magistrada resolvió ordenar el arresto domiciliario de la acusada, con la colocación de una tobillera electrónica y la realización de rondas policiales sorpresivas cinco veces por día durante el mismo período.

Según la acusación, el hecho ocurrió el 16 de junio de 2026, alrededor de las 16, en la escuela secundaria Barrio Rincón del Este, ubicada en la intersección de Ayacucho y Ruta Alternativa, en Alderetes.

De acuerdo con la reconstrucción realizada por la fiscalía, la mujer llegó al establecimiento portando entre sus prendas un cuchillo metálico de aproximadamente 40 centímetros de longitud, con cabo de madera. Luego se dirigió hacia un alumno de 12 años que se encontraba esperando fuera de la oficina de Dirección.

En esas circunstancias, habría extraído el arma blanca y amenazado de muerte al menor mientras le gritaba en reiteradas oportunidades: “te voy a matar pal pin**”. Además, le habría propinado un empujón, lo que obligó a que el niño fuera resguardado dentro de la Dirección de la escuela.

La investigación sostiene que la acusada intentó ingresar por la fuerza a esa oficina, mientras docentes solicitaban la presencia policial. Más tarde, cuando arribó la madre del menor y ya se encontraban efectivos en el lugar, la mujer habría vuelto a exhibir el cuchillo y continuado con las amenazas.

Según la imputación fiscal, en esa ocasión manifestó que llevaría una escopeta a la escuela para matar al niño. Estos hechos constituyen la base de la acusación por amenazas agravadas por el uso de armas, delito por el que continuará siendo investigada mientras cumple arresto domiciliario.